Conferencias

Los poderosos efectos de la resurrección Parte 1

Semana Santa

Conozca distintos aspectos de análisis de la obra de Cristo Jesús en el calvario, motivándonos a vivir a la altura del presupuesto que Dios dejó señalado a través de la personalidad maravillosa de Jesús.

Ver más

Pr. jorge enrique orejuela castillo

Pastor y consejero por más de 40 años. Graduado en Teología de la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos. Médico cirujano graduado de la Universidad del Valle. Actualmente se desempeña como Presidente de la Junta de Presbíteros de la Iglesia Apostólica de Jesucristo - "Fe en Jesús" Comunidad Internacional.

Los poderosos efectos de la resurrección Parte 1

La resurrección, como principio bíblico, está ligada a la vida de un hombre inspirador, Jesús, que por las razones de Dios y la confianza en Él, venció la muerte, conduciendonos a la conquista de metas dentro del programa eterno.

La resurrección, como principio bíblico, necesariamente está ligada a la vida de un hombre inspirador, Jesús, que movido por las razones de Dios y la confianza en Él, venció la muerte, conduciendo a los seres humanos a la conquista de metas maravillosas dentro del programa eterno del Padre. 

En ese sentido, para los creyentes, en la revelación creciente de la fe, lo primero que se asume es que la palabra de Dios establece la resurrección de los muertos como un fundamento de valor profético revelado, que fue perfeccionándose a lo largo del tiempo, convirtiéndose en un hecho ineludible en el programa de Dios. Es sobre esa base que creemos que Jesús resucitó  y que por tanto nosotros también resucitaremos. 

En el Antiguo Testamento los israelitas empezaron a entender que al tener Dios poder sobre la muerte y la vida, podían desarrollar una nueva posibilidad de esperanza, ampliando su visión hacia unas dimensiones superiores de confianza en Dios.  En ese sentido se va desarrollando su fe  de forma creciente, a través de hombres que recibieron la revelación de la Palabra, a partir de la cual fueron reflexionando y elaborando pensamientos sólidos y consistentes,  demostrando que la muerte no necesariamente se tiene que ver como un territorio de grandes pérdidas sino como un espacio de posibilidades. Por ejemplo, el libro de Job 14:1 presenta una visión de fe donde Dios tiene poder para usar la muerte como protección temporal ante el dolor y sufrimiento que por las circunstancias se puedan presentar. Es así que se vislumbra la muerte como escondedero de donde Dios saca a los suyos para vivir el esplendor de una nueva vida.

Los israelitas  también fueron entendiendo que la comunión con Dios, debido a su amor y fidelidad, no podía acabarse con la muerte. Esa es la idea que se encuentra en el Salmo 63:3, donde el salmista expresa que la misericordia de Dios es mejor que la vida, evidenciando que existe la posibilidad de tener un vínculo con Él a pesar de la muerte. La experiencia de esa unión vital no desconocía que la muerte había llegado sino que, aunque ésta los tirara al olvido, el maravilloso Dios jamás podría  dejar de verlos como las personas vivas que han tenido una relación real con Él. En ese sentido, lograron entender que Dios se lleva a sus amigos porque quiere estar con ellos siempre.

La resurrección no es solo una posibilidad, sino una certeza en el programa de Dios, donde la muerte deja de ser una pérdida y se convierte en un espacio de esperanza y nueva vida.

El Antiguo Testamento es un tiempo en que apenas se están construyendo los fundamentos de un conocimiento de Dios y sin embargo, el pueblo de Israel  pudo deducir sus posibilidades en Él, consolidando una  visión de la vida en un futuro en la que se hace más plausible el interés del Padre por quitarle a la muerte su poder  para que de esa forma recibieran el bienestar que la vida no les concedió. Ahora bien, los libros apocalípticos escritos al final del Antiguo testamento y el comienzo del desarrollo de la Iglesia, reafirman la esperanza en la resurrección de los muertos y la recompensa para los seres humanos, en la que Dios hace justicia a su creación, justicia que la vida no otorga (Daniel 12:2). 

En el contexto  de la esperanza que los creyentes elaboraron, se da el glorioso suceso  de la resurrección de Jesús como punto culminante de la preparación de un pueblo  para entender que se estaba abriendo una nueva dimensión del desarrollo humano en el propósito de Dios. Por tal razón, para el apóstol Pablo en  1 Corintios 15, es inadmisible que alguien desconozca la resurrección de los muertos con la claridad alcanzada del propósito de Dios, pues vana sería la fe y  quedaría un enorme vacío en los criterios para interpretar la existencia.

Es por eso que, con ese maravilloso hecho histórico, con todo el bagaje de la revelación bíblica y con la necesidad actual de anclar nuestra esperanza a lo trascendente, los invitamos a construir una forma de pensar en la que sus prioridades sean reenfocadas en lo fundamental y de ese modo se viva a la altura de la propuesta de Dios, quien ha prometido resucitarnos de los muertos.

Olvidaste tu contraseña?

Por favor confirme su correo electrónico para recuperar su contraseña

O
+ - save